jueves, 25 de marzo de 2010

Perfiles de Organización.


Los siete perfiles de organizaciones identificadas son los siguientes:
Pasiva-agresiva.
Es la cara sonriente de una organización. La creación de consenso para hacer cambios importantes no es un problema, la aplicación de estos cambios, sin embargo, es casi imposible. La resistencia soterrada en las operaciones de campo soslaya rutinariamente las iniciativas empresariales. Frente a una organización apática, la dirección se lamenta de la inutilidad de "pegar gelatina a la pared".
Se adapta a todo.
Esta organización atrae a la inteligencia y la iniciativa de las personas inteligentes con espíritu emprendedor, pero a menudo no tiran en la misma dirección al mismo tiempo. Es un ambiente sin barreras en el cual una persona puede tener una idea e intentar llevarla a cabo. Pero, la falta de una dirección fuerte seguida de una sólida base de valores comunes, hace que, o bien las iniciativas chocan y estallan, o simplemente se agotan. El resultado es una organización continuamente al borde del estado fuera de control.
Superada.
Esta organización está estrechamente supeditada a sus límites, se ha expandido más allá de su modelo original. Debido a que el poder está estrechamente instalado en la parte superior de la pirámide, la organización “superada” tiende a reaccionar lentamente a la evolución del mercado y con frecuencia se encuentra con que no puede salir de su propio camino. En el centro de esta organización, se podrían ver oportunidades de ventas o de cambios, pero es demasiado duro circularlas hacia la parte superior. La dirección jerárquica y la toma de decisiones arriba-abajo están muy fuertemente arraigadas.
Sobregestionada.
Lastrada con múltiples niveles de gestión, esta organización es un caso de estudio de la "parálisis del análisis". Más preocupados con ver los árboles que el bosque, los gerentes gastan su tiempo comprobando el trabajo de sus subordinados, en vez de escudriñar el horizonte en busca de nuevas oportunidades o amenazas. Frecuentemente burocrática y muy politizada, este tipo de organización frustra a las personas con iniciativa y orientadas a resultados.
Just-in-Time
Aunque no siempre activas en la preparación para el cambio, este tipo de organización ha demostrado su capacidad para cambiar el rumbo cuando se necesita, sin perder de vista el panorama general. Las organizaciones “just-in-time” tienen una actitud de "autorizados para actuar" que inspira arrebatos creativos, que con frecuencia generan avances reales, pero que también pueden quemar las bombillas de las personas mejores y más brillantes. Ante la falta de procesos estructurados, coherentes y disciplinados, las carreras de esta organización a menudo se convierten en resultados de un sólo impacto, en lugar de fuentes confiables de ventajas competitivas.
Precisión militar.
En este tipo de organizaciones todo el mundo conoce su papel y lo aplica con diligencia, creando el efecto global de una ejecución fluida y coherente. La organización de precisión militar es jerárquica y opera bajo un modelo de gestión muy controlado que le permite ejecutar eficientemente grandes volúmenes de transacciones similares. Se pueden concebir y ejecutar estrategias brillantes -a menudo en varias ocasiones-, ya que han calado en la organización y se ejecutan a través de cada escenario organizativo del manual. Sin embargo, no suelen tratar bien a los acontecimientos no previstos en el libro de instrucciones.
Resiliente.
Esta es la organización que inspira admiración y envidia, porque todo parece venir fácilmente a ella: beneficios, talento, respeto. Al igual que el chico popular del instituto la organización resiliente parece destinada a la grandeza sin necesidad de pisar a fondo el acelerador. Las organizaciones resilientes son flexibles, orientadas al futuro y a la diversión, y atraen a los jugadores de equipo. Si bien pueden encontrar un bache en su camino, tal y como les ocurre a todas las empresas, las organizaciones resilientes rebotan inmediatamente, aprendiendo de la experiencia. La organización resiliente es el más saludable de todos los perfiles, precisamente porque no cree en su propia propaganda, sino que está siempre oteando el horizonte para la próxima batalla competitiva o la siguiente innovación del mercado.
La salud organizativa de una empresa se puede enlazar directamente con su capacidad para generar valor y crecimiento. Las compañías con comportamientos organizativos más saludables reportan rendimientos financieros superiores a las que tienen comportamientos menos saludables. De la misma manera, las organizaciones resilientes son las que informan de los mejores rendimientos financieros.
Las raíces de estas diferencias en los rendimientos se pueden rastrear hasta el cómo los diferentes tipos de organizaciones se desempeñan en los requerimientos fundamentales de las innovaciones de éxito. Existen muchas características organizativas que son necesarias para crear y sostener estas innovaciones, pero tres de ellas figuran entre las más importantes: velocidad, transparencia y medición. Las organizaciones resilientes pueden actuar con velocidad, permitiéndoles llegar las primeras (o cuando se necesita) al mercado y responder rápidamente a los movimientos de otros, limitando la ventaja de los competidores. Los flujos de información circulan rápidamente en las organizaciones resilientes. Estos flujos crean transparencia entre y a lo largo de los distintos niveles directivos. Los niveles más bajos de la organización tienen un claro entendimiento de las prioridades de la empresa y la dirección. Todo ello ayuda a asegurar que los recursos y actividades se alineen con estas prioridades. Finalmente los procesos claros y rápidos de toma de decisiones y la transparencia sobre expectativas y resultados aumentan la capacidad de medición personal y corporativa. Cuando se producen circunstancias indeseadas pueden ser rastreadas hasta encontrar la causa final, puesto que se ha ido conservado en el tiempo la trazabilidad de acciones y decisiones.
Y a ti: ¿en qué tipo de organización te gustaría trabajar?

miércoles, 24 de marzo de 2010

Gestión de la innovación. 1 Generación de ideas.


Estos son algunos de los métodos utilizando la creatividad para innovar.

* Absence Thinking: Pensar en lo que falta.
* Attribute Listing: Listado de atributos de los objetos y posteriormente cambiarlos.
* Brainstorming: Es el método clásico para grupos.
* Braindrawing: Es un buen método para grupos reticentes.
* Brainmapping: Combinación entre braindwriting y mind-mapping.
* Challenge: Cambiar alguna parte del problema.
* A Day In The Life Of...: Crear una tensión creativa des de situaciones contextualizadas.
* Lateral thinking: Pensar diferentemente para crear nuevas ideas.
* Mind-mapping: Mapa mental.
* Random Words: utilizar palabras aleatorias con estímulos.
* Rightbraining: Combinación de incompletas ideas sobre el problema.

*Embudo de la Innovación

lunes, 15 de febrero de 2010

Gestión de proyectos.



La ejecución de actividades de I+D se lleva a cabo mediante la realización de proyectos; la metodología descrita a continuación puede ser aplicada a cualquier proyecto de innovación, aunque no implique la realización de I+D.
Las fases de un proyecto de I+D son:

1. Establecer el objeto de proyecto, es decir, el resultado que se espera obtener de su puesta en práctica. El objetivo deberá ser preciso, medible o cuantificable, para poder determinar el progreso alcanzado.
2. Establecer las tareas básicas para la consecución de los objetivos.
3. Evaluar los recursos existentes e identificar recursos adicionales que deberán obtenerse.
4. Si la empresa ha optado por la cooperación, el siguiente paso será la elección de socios. Si ha optado por la subcontratación, será la elección del proveedor.
5. Adecuar objetivos, tareas y recursos para establecer un calendario de ejecución preciso.
6. Determinar el presupuesto del proyecto; deberán considerarse los costes directos y los costes indirectos.
7. Establecer los acuerdos con los socios o proveedores, cuando se trata de un proyecto cooperativo o subcontratado.
8. Desarrollar una estructura apropiada para la gestión y seguimiento del proyecto.
9. Buscar financiación.
10. Desarrollar el proyecto.
11. Gestionar el seguimiento y establecer mecanismos de evaluación.
12. Gestionar los resultados y repartir los beneficios.

jueves, 28 de enero de 2010

Compañeros.


No se puede luchar solo; sea cual fuere tu plan dependes de otras personas. Necesitas discutir tu estrategia y a veces pedir ayuda.

Gestión del Cambio

John Kotter, Profesor de Harvard y escritor, reveló a través de sus investigaciones, que casi una tercera parte de los esfuerzos de cambio que las organizaciones empiezan no se terminan. Errores de gestión de cambio:

1. Iniciar el viaje del cambio sin un mapa de las partes interesadas

El mapa de las partes interesadas es básicamente una herramienta de planificación para la estrategia de comunicación. Analiza quién apoya, quien se opone o quien es indiferente hacia los esfuerzos de cambio, en qué grado y por qué. Esta información se representa en un mapa para que se pueda influir en los principales grupos de interés a través de la comunicación. Parte de ello es comprender otras iniciativas que se están llevando a cabo para que se puedan gestionar los conflictos e integrar los recursos. Uno de los principales beneficios de un mapa adecuado de las partes interesadas es la identificación de las personas bien intencionadas, que puede parecer que están bloqueando o resistiéndose a la iniciativa, cuando la realidad es que tratan únicamente de defender un interés personal o corporativo, que se encuentra bajo amenaza por el cambio previsto. Una estrategia de comunicación adecuada permite alinear los objetivos con el máximo número de personas. En la gestión del cambio, tan importante, si no más, como hablar, lo es escuchar.

2. Debatir sobre métodos en lugar de sobre principios

Parafraseando a Deng Xiaoping, "¿Nos ponemos de acuerdo en que el ratón debe ser atrapado, o debemos primero ponernos de acuerdo sobre el color del gato?
La formulación de la eficacia (E) de cualquier cambio puede ser expresado como un producto de la calidad de la solución (Q) y la aceptación de dicha solución (A).

E = Q x A

la aceptación del cambio se convierte en el factor crítico y en el principal objetivo de la gestión del cambio. Por eso, lo mejor es pasar la mayor parte del tiempo debatiendo los principios y valores rectores para conseguir una alineación profunda, y luego, permitir que las herramientas y soluciones específicas deriven automáticamente.

3. Ignorar las negativas implícitas.

Una vez oí a un orador muy eficaz y experto en cambios de conducta decir: "No me importa lo que piensa. No me importa lo que usted dice. Me importa lo que hace." Por supuesto que los pensamientos y las palabras tienen una influencia en nuestro comportamiento, pero son nuestras acciones las que tienen consecuencias más directas y visibles. Esto es importante en la gestión del cambio, porque gran parte de la resistencia al cambio es invisible, tendrá lugar en la mente o las palabras de las personas y no en sus acciones. En ciertas culturas que son reacias al enfrentamiento, la gente no se opone abiertamente, pero si se resisten pasivamente. Ningún proyecto de comunicación ni cualquier número de sesiones y unidireccionales dará como resultado un cambio de comportamiento duradero para estas personas, y para el líder del cambio no influir en estos comportamientos puede ser muy frustrante. La contramedida es ofrecer cada día a estas personas al menos una manera en la que se pueda concretar su apoyo. Si no son los líderes, darles el trabajo estándar a seguir, y pedirles que localicen problemas y mejoren el estándar. Si son líderes, darles el estándar de trabajo del líder y hacer que su compromiso de largo plazo resulte visible mediante reuniones realizadas en zonas del lugar de trabajo muy transitadas. Piense activamente en cómo exponer los comportamientos correctos de las personas cuyas palabras y acciones si están alineados. Esas personas se lo agradecerán.

4. Abandonar a las personas en sus ciclos bajos.

Demasiado a menudo se maltinterpreta o subestima el efecto que un cambio tiene sobre la actitud y la moral de nuestra gente. Tenemos que dar a la gente un medio para rápidamente salir del punto más bajo de la curva de rendimiento en U, donde su actitud y rendimiento se están resintiendo. La solución de un líder impaciente puede ser un empujón hacia la puerta de salida. Puede ser necesario en algunos casos, pero sin comprender por qué no podíamos ayudar a esas personas en sus ciclos más bajos, nunca podrán ser mejores que las mejores personas que podamos contratar. Fallamos en desarrollar sistemáticamente a las personas. Esta es la parte en que la educación y la formación práctica juegan un papel clave en el desarrollo de competencias. Cuando las personas se sienten de nuevo competentes en el nuevo entorno, su actitud sobre el trabajo va a mejorar. Puede parecer obvio, pero hay que tener en cuenta el efecto desproporcionado que la actitud tiene sobre el rendimiento. Un estudio de la Universidad de Stanford concluyó que el 80% del éxito en cualquier esfuerzo es la actitud y sólo un 15% se basa en la capacidad. Por lo tanto, es mucho más eficaz trabajar en la formación que mejora la actitud de enfrentarse a las causas raíz que, irónicamente, se debe a menudo a una sensación de pérdida de competencias, control o poder. Cuanto más rápido se pueda integrar a las personas dentro del nuevo sistema y darles de nuevo las competencias adecuadas, más rápidamente crecerán su actitud y su rendimiento.

5. Atender al envoltorio y no al contenido.

Cuando los cuatro errores de gestión del cambio anteriormente descritos, y tal vez, incluso algunos otros, han sido cuidadosamente evitado, aún queda mucho trabajo por hacer. Mientras las personas perciben que están objetivamente alineadas con la creación de valor, el trabajo es estimulante. Cuando el ritmo del cambio, ya sea física o mental, se convierte en demasiado rápido, las personas se sienten sobrecargadas y estresadas. Los neurólogos han aprendido que con el fin de cambiar los comportamientos que tenemos han de reconfigurarse físicamente las conexiones en el cerebro a través del pensamiento y la acción, y esto requiere tiempo y energía. Con la suficiente paciencia, tiempo y la determinación de nunca rendirse no hay casi nada que un líder no pueda ayudar a lograr a un equipo. De la misma manera, con suficiente empuje, arrogancia e insensibilidad no hay cantidad de éxito, puntuación en juego o credibilidad que no podamos perder. Recuerde que el cambio tiene que ver con las personas que lo desarrollan y que lo apoyan o no. Al liderar el cambio, debe empezarse con humildad. De lo contrario al final será usted el humillado.

Muchas organizaciones que llevan a cabo cambios importantes, sin ningún tipo de gestión del cambio. La necesidad de cambio viene antes que la necesidad de una gestión del cambio, y, con demasiada frecuencia, antes que las herramientas y habilidades relacionadas. La gestión del cambio consiste en una serie de actividades para ayudar a la gente a transitar a través del cambio de manera eficaz. Nunca he visto una organización que invierta en gestión del cambio en ausencia de un esfuerzo de cambio activo o inminente. Iniciar las actividades de gestión del cambio cuando los cambios están a punto de suceder puede ser demasiado tarde. Todos estos errores de gestión del cambio sucederán a la velocidad del pensamiento, comenzando con el primer indicio que anticipe la posibilidad de los cambios venideros.

La organización progresiva nunca será atrapada en desventaja, bastará sentir suavemente en la punta de sus pies modificaciones en el equilibrio vigente para poner a prueba la capacidad de las personas para responder con rapidez a los cambios. Si tomamos la analogía de la construcción de nuevas carreteras, todo esto tal vez signifique que necesitamos el equivalente organizativo de los conos de tráfico, de personas con señales de stop y "multas dobles en las zonas de trabajo", para formar reglas para que podamos tomar decisiones con menor velocidad pero con mayor consideración de sus consecuencias.”


RESUMEN: Este comentario aunque esta escrito desde el punto de vista de una organización empresarial e industrial, se puede aplicar a cualquier iniciativa en la que halla que tratar con grupos de personas para llevar un proyecto adelante o un cambio, en resumen es algo muy sencillo: mostrar humildad, hacer un mapa de cambio identificando las personas implicadas su posicionamiento, iniciativas e intenciones, alienar sus actitudes, reducir costes o esfuerzo que no aporte valor y unificar y poteniar aquello que si aporta un valor real. Buenisimo.